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Tipos de discapacidad: Sensorial, física, intelectual, por enfermedades raras, por razones de trastornos emocionales, psicológicos o psiquiátricos

A lo largo de los años se clasificaron las discapacidades de varias formas. Sin centrarnos en un criterio técnico unificado, en España se puede admitir que los siguientes grupos responden a una clasificación socialmente aceptada:

  1. Sensorial.
  2. Física.
  3. Intelectual.
  4. Por trastornos emocionales, psicológicos o psiquiátricos.
  5. Por enfermedades raras

Discapacidad sensorial:

Se incluyen colectivos afectados por trastornos de distinta naturaleza que afecta a un sentido o a más de un sentido a la vez., las categorías de análisis presentan limitaciones en la descripción de la realidad para la que se aplican.

En función de los sentidos afectados, se distinguen la siguiente subcategoría:

  • Visual: disminución parcial o falta total de la capacidad para ver, que dificulta o impide la realización normal de las tareas visuales y provoca dificultades de interacción entre la persona afectada y el entorno; incluye la ceguera total y los distintos grados de baja visión.
  • Auditiva: disminución parcial o falta total de la capacidad para percibir las formas acústicas; se consideran personas sordas las que tienen discapacidad auditiva.
  • Sordoceguera: combinación de discapacidad visual y auditiva, en distintos grados, que conlleva dificultades de comunicación, desplazamiento y acceso a la información.

Discapacidad física.

Este grupo también se denomina personas con diversidad funcional motora. Se considera que una persona tiene una discapacidad física cando presenta anomalías orgánicas en el sistema locomotor o en las extremidades (cabeza, columna vertebral, extremidades superiores e extremidades inferiores).

Se entiende por Discapacidad física, la discapacidad que dificulta o impide la movilidad o el movimiento del cuerpo, o parte del cuerpo, en las actividades básicas de la vida diaria, incluidas las discapacidades de origen orgánico.

Se incluyen las anomalías del sistema nervioso, referidas a parálisis de extremidades superiores e inferiores, paraplejías e tetraplejías y a los trastornos de coordinación de los movimientos, entre otras.

Se consideran dentro de esta categoría de discapacidades físicas las referidas a las alteraciones viscerales, los sistemas respiratorio, cardiovascular, digestivo, genitourinario, sistema endócrino-metabólico y sistema inmunitario.

Existen diversas causas por las cuales se presenta la discapacidad física; factores congénitos, hereditarios, cromosómicos, por accidentes o enfermedades degenerativas, neuromusculares, infecciosas o metabólicas.

Los trastornos motores pueden ir acompañados de trastornos asociados como: los trastornos sensoriales (auditivos o visuales), o cognitivos (memoria, percepción, razonamiento), los de comunicación y lenguaje (comprensión o expresión).

Discapacidad intelectual, y discapacidad por trastornos emocionales, psicológicos o psiquiátricos.

Tanto la categoría de discapacidad física como las correspondientes a los trastornos sensoriales, no son enteramente precisas, sino que más bien constituyen un esquema que responde a objetivos de delimitación dentro de un espectro amplio. En cambio, su uso puede ayudar a comprender la compleja realidad de las discapacidades. Como ocurre con el resto de los colectivos, el integrado por las personas con deficiencias intelectuales es de difícil cuantificación, entre otras razones por la falta de precisión en la determinación de sus límites.

Entendemos esta clasificación como el funcionamiento intelectual inferior al de la media de la población que perturba el aprendizaje, el paso a la adultez y el ajuste social.

Hay que resaltar que la discapacidad intelectual es un concepto muy amplio, que recoge diversas denominaciones de este empeño, tal como la discapacidad cognitiva, las dificultades generales y específicas del aprendizaje, etc.

Dentro de este tipo de discapacidad está la discapacidad cognitiva, que se entiende como una disposición funcional específica en procesos cognitivos, habilidades de procesamiento y estilos de pensamiento, que determinan el desempeño y el aprendizaje de una persona, que lo convierte en un concepto más específico que el de discapacidad intelectual.

Puede afirmarse que las personas con discapacidad intelectual son aquellas que presentan dificultades en el nivel de desempeño en una o varias funciones cognitivas, en procesos de entrada, elaboración y respuesta, que intervienen en el procesamiento de la información y, por lo tanto, en el aprendizaje.

El apartado por trastornos emocionales, psicológicos o psiquiátricos suele solaparse, en cuanto a sus síntomas, de lo anterior expuesto, aunque el diagnóstico de entidades clínicas concretas, tanto de tipo psicológico como psiquiátrico, permiten su diferenciación.

Discapacidad por enfermedades raras.

Se denomina así por la baja frecuencia en la que estas aparecen en la población. Para ser considerada como rara, cada enfermedad específica solo puede afectar a un número limitado de la población total, definido en Europa como menos de 1 por cada 2.000 personas (EC Regulation on Orphan Medicinal Products).

Desde la perspectiva médica, las enfermedades raras están caracterizadas por el gran número y amplia diversidad de desórdenes y síntomas que varían no solo de enfermedad a enfermedad, sino también dentro de la misma enfermedad, por lo que su clasificación en uno de los grupos habituales es difícil.

La misma condición puede tener manifestaciones clínicas muy diferentes de una persona afectada a otra. Para muchos desordenes hay una gran diversidad de subtipos de la misma enfermedad.

Se estima que se conocen entre 5.000 e 7.000 enfermedades raras distintas, que afectan a las personas en sus capacidades físicas, mentales y en sus calidades sensoriales y de comportamiento. En su mayor parte son enfermedades crónicas y degenerativas. El 65% de las patologías son graves e invalidantes y se caracterizan por:

  1. Comienzo precoz en la vida (2 de cada 3 aparecen antes de los dos años).
  2. Dolores crónicos (1 de cada 5 personas enfermas).
  3. El desarrollo de déficit motor, sensorial o intelectual en la mitad de los casos, que originan una discapacidad (1 de cada 3 casos).
  4. El 18% mueren antes de un año, el 5% entre 1 y 5 años y el 6% entre los 5 y 15 años.

Según la Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) del 6 al 8% de la población mundial estaría afectada por estas enfermedades, es decir más de 3 millones de españoles, 27 millones de europeos y 25 millones de norteamericanos.

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